NOREÑA Y TAMAMES

                No es nada nuevo, pues  en muchas ocasiones hemos reivindicado la nacionalidad española para el cocido de garbanzos, así como su primacía por encima de cualquier otro plato más popular,    elaboración generalizada    en todo el territorio y con tantas o más  variantes, como comunidades conforman nuestro mapa.

                 Desde hace tres   años, venimos consiguiendo reunir  a algunos de los muchos cocidos que se pueden encontrar en los múltiples caminos que  conforman oficial u oficiosamente el Camino a Santiago de Compostela. Así nos encontramos en nuestra zona central asturiana con el cocido con moscancia que es  embutido elaborado con sebo de vacuno y similar a la morcilla fresca en apariencia, no en sabor; por el oriente de Asturias  acompañan al cocido con el pantrucu o bolla, que es una masa con tocino, cebolla,  harina de maíz, huevo batido, ajo y perejil, utilizado asimismo para  el potaje de berzas. Si de la zona de Avilés hablamos, la longaniza  es la protagonista.   La bolla o relleno sirve  también como acompañamiento para los cocidos de  Panes,  cuya  característica principal son los garbanzos cosechados en la cercana comarca lebaniega, similares en tamaño a los pedrosillanos, legumbre de menos grosor que los populares zamoranos de  Fuentesaúco que son quienes se llevan la  fama.

                Ahora, nos corresponde hermanamiento e intercambio con el cocido de Tamanes, pueblo salmantino cercano a La Alberca , popular en toda la comarca por sus alfareros –ahora extinguidos- y también por  su original cocido que viene a suplir la fama que al pueblo le daban los artesanos del barro. Lo elaboran con la habitual sopa de fideos y con otra sopa de pan, que da paso a los garbanzos con repollo, judías verdes, chorizo, morcilla, tocino ibérico, rabo, oreja y el obligado relleno.

 

 Y así, han encontrado un perfecto reclamo turístico  dando protagonismo a tan antigua elaboración, olvidándose de platos sofisticados, con nombre largo, viandas escasas y generalmente con precios desorbitados,  y para este otoño, ya preparan el encuentro de los cocidos del Camino de Santiago, pues como dicen los  textos de las guías del peregrinaje a Compostela, cada peregrino  hace su particular camino desde que sale del portal de su propia casa y el cocido es alimento recomendado para mitigar el hambre del socorrido caminante.

 

             Miguel A.  Fuente Calleja 
                 Presidente de la Orden del Sabadiego