EN CORTO JOSÉ ÁNGEL GILBERT MIEMBRO DE LA ORDEN DEL SABADIEGO
«No paramos de investigar recetas»
AIDA COLLADO/OVIEDO
Un sabadiego da para mucho. O al menos eso piensa José Ángel Gilbert, miembro de la orden creada en honor del popular chorizo. Desde que sus caballeros se constituyeran en sociedad en el año 1988, los cambios no han cesado. El grupo los ha superado sin despeinarse. Y han plantado cara, incluso, a la nueva cocina.

-La Orden del Sabadiego cambia de sede.

-Estamos en ello. Esperamos que para la primera semana de diciembre esté todo listo. Ya hemos pasado los libros al nuevo local, pero queda por acabar la cocina.

-Algo importante en su cofradía...

-Sin duda (risas). Todos los miércoles nos reunimos para cenar y cada semana cocina uno. No tener cocina nos entorpecería mucho.

-¿Cómo se entra en su orden?

-El que solicite el ingreso debe ser afín a nuestros propósitos: promocionar el sabadiego y toda la hostelería de Noreña. La petición debe presentarla uno de los caballeros y tiene que estar firmada y avalada por otros dos.

-Son 38 cofrades, ¿cómo se llevan?

-Respetamos mucho lo que piensa cada uno, ya que somos muy distintos. Sin embargo, la orden es apolítica y aconfesional. Además, no hablamos de fútbol; en el local ni siquiera tenemos televisión. Así se reducen mucho las posiblidades de discutir.

-¿Se han acercado a la nueva cocina?

-No paramos de investigar nuevas recetas. Para ello, contamos con la inestimable colaboración y protección de Marcelo Conrado y del Club de Guisanderas.

-Y los resultados...

-El sabadiego no deja de ser una especie de chorizo... es limitado. Sin embargo, se puede añadir a todotipo de guisos e investigamos con qué sabores combina mejor.

-Su cartel de miembros de honor es impresionante.

-Fraga dice que su longevidad se debe a que todos los días desayuna un sabadiego regado con albariño. Por otra parte, vamos a darle un premio a José Luis Garci y también se ha apuntado a venir Alfredo Landa. Sancho Gracia se marchó encantado... No nombramos a ninguno de ellos porque sí. Queremos hacer amigos.